Aprender a decir "NO"

Un “NO”, dicho en el marco adecuado y de buena manera, es una declaración poderosa que pone un límite al otro y afianza, afirma, de algún modo nuestra personalidad.
Hay personas a las que dar respuestas negativas supone un esfuerzo porque están empeñados en caer bien, en resultar tolerantes, comprensivos, amables y diligentes. Estas personas, los del “SI” fácil, se encuentran a veces llenos de compromisos que hubieran preferido evitar.

Algunas personas sufren cada vez que se quieren negar a algo, bien sea por miedo a defraudar las expectativas de otros, bien por temor a no dar “la talla” o porque de algún modo les genera culpa. Se trata, en definitiva, del miedo a no ser valorados y queridos. La necesidad de ser valorados, atendidos y tenidos en cuenta, puede llevar a estas personas a mostrar una constante disponibilidad a todo, lo que los sume en una dependencia no sólo de los demás, sino de esa imagen desde la que actúan, dejando de ejercer su derecho a “no”.

¿Qué es una persona empoderada?

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Es aquella que timonea su propio barco, el barco de su vida.
Los términos “empoderado”  o “empoderamiento” son traducciones al español de la palabra original en inglés “empowerment”,  muy utilizada en el ámbito del desarrollo personal y profesional. Veamos específicamente de qué se trata.
Una persona empoderada:
• Piensa en forma positiva.
• Elige sus acciones (sin actuar en forma reactiva).
• Actúa en forma efectiva (quiere hacer algo y lo hace)
• Conoce y aprovecha sus recursos y talentos.
• Participa activamente en sus relaciones vinculares (personales, sociales, comunitarias).
• Su mapa del mundo está enriquecido y pleno de posibilidades.
• Respeta las diferencias (No les teme y no necesita imponer “su verdad”).
• Está abierta al aprendizaje y a la reflexión.
• Está comprometida con sus objetivos y metas.
• Elige sus estados de ánimo.
• Es flexible respecto de sus modelos y creencias.
• Tiene una autoestima elevada.
• Organiza sus tiempos.
• Disfruta de los momentos de ocio.
• Vive por “diseño” y no “por default”.

¿Cómo eliges estar hoy?

Todos tenemos días buenos y días no tan buenos. Siempre, desde que nos levantamos, estamos en un “estado de ánimo” determinado y no somos responsables de eso. Simplemente nos sucede. De lo que sí somos responsables es de permanecer en ese estado.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
El trabajo de autoconocerse permite, entre otros beneficios, emprender acciones para modificar nuestro estado de ánimo a voluntad, automotivarnos, y alcanzar una vida más plena y satisfactoria.
¿Qué rostro vas a elegir hoy para mirarte en el espejo y para mostrar a los demás? ¿Cómo vas a elegir sentirte hoy?