Si pensás y actuás como riñón, estás perdido

Cuando una persona tiene una hemorragia importante, pierde mucha sangre, el riñón detecta una menor llegada de sangre y reacciona reteniendo agua y sal. Esto es, fabrica menos orina. Esta respuesta es obviamente útil y está destinada a “compensar” la menor cantidad de sangre que recibe.

Ahora bien, cuando una persona tiene insuficiencia cardíaca, al riñón también le llega menos sangre (porque el corazón bombea menos sangre). Y el riñón reacciona de la misma forma que en el caso de la hemorragia, reteniendo agua y sal. Esta respuesta a un “supuesto” cambio del volumen de sangre no solo inútil sino inadecuada y perjudicial para el corazón, para los pulmones y para el organismo en su conjunto.

En las últimas décadas, uno de los protagonistas sin duda ha sido, y es, el famoso “cambio”. Sabemos que todo cambia, que nada es para siempre, que nadie se baña dos veces en el mismo río, como dijo Heráclito, etc. etc. Sin embargo, a la hora de interpretar esos cambios y de actuar en consecuencia, es necesario ampliar el foco de observación, evaluar un poco más allá de lo supuestamente obvio y evidente: es imprescindible una mirada sistémica, pensar “en grande” y no solo en la pequeñez del entorno cercano. Es necesaria una reflexión profunda.

Si actuamos con la “miopía renal”, respondiendo a los cambios siempre de la misma manera, de acuerdo con nuestros supuestos y creencias, en ocasiones acertaremos y todo irá bien, pero en otras, podemos obtener resultados desfavorables y hasta catastróficos.

Esta es una metáfora “orgánica” para ilustrar la necesidad de revisar en forma periódica nuestros modelos y creencias. Algunos son muy útiles para actuar y movernos en el día a día. Otros son disfuncionales y es preciso revisarlos y modificarlos. En eso radica la flexibilidad indispensable para adaptarnos de manera efectiva a los cambios.

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Empresas de Medicina en Argentina: ¿Qué pueden hacer sus líderes para surfear la crisis y avanzar?

Con un aumento imparable de costos, una rentabilidad en caída libre y en un mercado regulado, enfrentan un desafío sin precedentes.empresas-medicina-png

 

Cuadro de situación

Los costos en salud están creciendo no solo en Argentina sino en todo el mundo. De acuerdo con los resultados de una Encuesta realizada por Towers Watson sobre la tendencia mundial realizada entre noviembre 2013 y enero de 2014, el incremento promedio para el año 2013 fue de 7,9% y se espera que sea un poco más alto para el 2014.[1]

Esta tendencia responde a diversos factores tanto a nivel mundial como local: incorporación de nuevas tecnologías, nuevos medicamentos, un aumento de la demanda de servicios de salud, el incremento de  enfermedades crónicas no transmisibles relacionadas en forma directa con el estilo de vida de las personas, el desplazamiento continuo de la carga asistencial del sistema público al sector privado, entre otros factores. Continuar leyendo “Empresas de Medicina en Argentina: ¿Qué pueden hacer sus líderes para surfear la crisis y avanzar?”

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