Asignaturas pendientes en la carrera de medicina

La formación de los profesionales tiene algunas falencias que obligan a repensar los programas de estudio. Entre estas carencias hay dos en las que el aporte que puede hacer el coaching  adquiere gran relevancia.
Una de estas asignaturas ausentes, increíblemente, en la formación de los médicos y otros profesionales de la salud es la Comunicación.  Las técnicas de coaching ayudan a generar en la consulta un espacio de confianza, imprescindible para empoderar a los pacientes y lograr buenos resultados de las intervenciones terapéuticas.  Entre otros beneficios que la medicina puede obtener del coaching, permite  ayudar a los pacientes a que generen sus propios objetivos, porque son los objetivos propios los que resultan motivadores y no los objetivos del médico.

La segunda carencia formativa de los profesionales de la salud asienta en el terreno emocional. El desarrollo de la inteligencia emocional, del manejo de emociones y de los estados ánimo, es imprescindible para  disfrutar de una buena calidad de vida. La inteligencia emocional ayuda a las personas a automotivarse, a sostener un tratamiento, a pasar a la acción. Y en este campo también el coaching tiene mucho para dar.
En los países desarrollados, el autocontrol y el manejo funcional de

Si actúas como riñón, estás perdido.

Cuando una persona tiene una hemorragia importante, al riñón le llega un menor flujo de sangre y éste reacciona reteniendo agua y sal. Respuesta obviamente útil frente al cambio de volumen.
Cuando una persona tiene insuficiencia cardiaca, al riñón le llega menor flujo de sangre y éste reacciona reteniendo agua y sal. Respuesta a un “supuesto” cambio de volumen no solo inútil sino inadecuada y perjudicial para el corazón, para los pulmones y para el organismo en su conjunto.

En las últimas décadas, uno de los protagonistas sin dudas ha sido, y es, el famoso “cambio”. Sabemos que todo cambia, que nada es para siempre, que nadie se baña dos veces en el mismo río, como dijo Heráclito, etc. etc. Sin embargo, a la hora de interpretar esos cambios y de actuar en consecuencia, es necesario ampliar el foco de observación, evaluar un poco más allá de lo supuestamente obvio y evidente: es imprescindible una mirada sistémica, pensar “en grande” y no solo en la pequeñez del entorno cercano. Es necesaria una reflexión profunda.
Si actuamos con la “miopía renal”, respondiendo a los cambios siempre de la misma manera, de acuerdo con nuestros supuestos y creencias, en ocasiones acertaremos