El recurso del canto

La música llega hondo en las personas y descubrí que es una forma fantástica para “conectar”, inclusive en los casos difíciles, cuando las posibilidades de comunicación con el lenguaje están muy restringidas.
Una paciente de 80 años, con Enfermedad de Alzheimer avanzada, estuvo sin hablar durante varios días. Había estado internada por una infección y volvió a su casa hecha un trapo. No hablaba y casi no comía. Su agresividad ya no existía, su mirada estaba perdida. Pero esa tarde lluviosa en la que fui a visitarla, el canto hizo la diferencia.

Asignaturas pendientes en la carrera de medicina

La formación de los profesionales tiene algunas falencias que obligan a repensar los programas de estudio. Entre estas carencias hay dos en las que el aporte que puede hacer el coaching  adquiere gran relevancia.
Una de estas asignaturas ausentes, increíblemente, en la formación de los médicos y otros profesionales de la salud es la Comunicación.  Las técnicas de coaching ayudan a generar en la consulta un espacio de confianza, imprescindible para empoderar a los pacientes y lograr buenos resultados de las intervenciones terapéuticas.  Entre otros beneficios que la medicina puede obtener del coaching, permite  ayudar a los pacientes a que generen sus propios objetivos, porque son los objetivos propios los que resultan motivadores y no los objetivos del médico.

La segunda carencia formativa de los profesionales de la salud asienta en el terreno emocional. El desarrollo de la inteligencia emocional, del manejo de emociones y de los estados ánimo, es imprescindible para  disfrutar de una buena calidad de vida. La inteligencia emocional ayuda a las personas a automotivarse, a sostener un tratamiento, a pasar a la acción. Y en este campo también el coaching tiene mucho para dar.
En los países desarrollados, el autocontrol y el manejo funcional de

Mapa corporal de las Emociones

En PNAS (Proceedings of National Academy of Science) se acaba de publicar un artículo en el que se muestra cómo las personas sentimos las emociones en el cuerpo.

Lo más interesante, a mi criterio, es que estas representaciones corporales estarían más allá de la cultura y del idioma. Es decir, serían universales!!
Me pregunté entonces dónde estaría la originalidad de cada uno si a todos nos pasa lo mismo.  Desde mi punto de vista, la originalidad estaría en los estímulos que gatillan en cada uno una emoción y en la manera en que ponemos esa emoción en palabras.
¿Qué te parece?
Link a la fuente: PNAS

Aprender a decir "NO"

Un “NO”, dicho en el marco adecuado y de buena manera, es una declaración poderosa que pone un límite al otro y afianza, afirma, de algún modo nuestra personalidad.
Hay personas a las que dar respuestas negativas supone un esfuerzo porque están empeñados en caer bien, en resultar tolerantes, comprensivos, amables y diligentes. Estas personas, los del “SI” fácil, se encuentran a veces llenos de compromisos que hubieran preferido evitar.

Algunas personas sufren cada vez que se quieren negar a algo, bien sea por miedo a defraudar las expectativas de otros, bien por temor a no dar “la talla” o porque de algún modo les genera culpa. Se trata, en definitiva, del miedo a no ser valorados y queridos. La necesidad de ser valorados, atendidos y tenidos en cuenta, puede llevar a estas personas a mostrar una constante disponibilidad a todo, lo que los sume en una dependencia no sólo de los demás, sino de esa imagen desde la que actúan, dejando de ejercer su derecho a “no”.

Pequeñas decisiones

En la vida tomamos grandes decisiones y en ocasiones nos olvidamos de que son las pequeñas las que nos hacen sostenerlas. Un ejemplo.

Decido alcanzar mi peso ideal. Tengo un plan de alimentación equilibrada y bien balanceada; tengo un plan de ejercicios acordes a mis posibilidades. Hasta allí, todo bien. El tema es implementarlo. Elijo un día para comenzar y ahí estoy, comiendo lo indicado y practicando ejercicio. Me obligo a hacerlo porque tomé la decisión. Al segundo día, aun entusiasmada, continúo con el plan. Al tercer día me levanto y está nublado y… no tengo ganas de salir… Va, por un día que no salga a caminar, no pasa nada… Sigo con la dieta. Al cuarto día llueve… ni loca salgo si llueve… y cuando me quiero dar cuenta, mi plan se fue al diablo. Siempre hay una excusa a la mano para tomarla…

Sobre la Tolerancia y la Aceptación

Dice la RAE que Tolerar  (Del lat. tolerare) quiere decir:
1. tr. Sufrir, llevar con paciencia.
2. tr. Permitir algo que no se tiene por lícito, sin aprobarlo expresamente.
3. tr. Resistir, soportar, especialmente un alimento, o una medicina.
4. tr. Respetar las ideas, creencias o prácticas de los demás cuando son diferentes o contrarias a las propias.
“Tolerancia” viene del verbo “Tolerar” y es una palabra peligrosa y ambigua porque engloba significados diferentes dependiendo del contexto en el que se la aplique.  Hacer algunas distinciones en este sentido me parece pertinente por la amplia divulgación que tiene hoy el término.

Parece claro que algunas prácticas son imposibles de tolerar como la violencia, en cualquiera de sus formas, el maltrato, el abuso, por citar algunos ejemplos. Sin embargo, el término es empleado indistintamente en otros contextos. Por ejemplo: tolerar al que es diferente o piensa diferente de mí y ahí radica el peligro. Lo que se tolera se sufre, se resiste, se soporta, porque no queda más remedio, se lo aguanta… hasta que no se lo aguanta más y la cosa explota. Tolerar, desde este punto de vista, consume energía, desgasta.

¿Qué es una persona empoderada?

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Es aquella que timonea su propio barco, el barco de su vida.
Los términos “empoderado”  o “empoderamiento” son traducciones al español de la palabra original en inglés “empowerment”,  muy utilizada en el ámbito del desarrollo personal y profesional. Veamos específicamente de qué se trata.
Una persona empoderada:
• Piensa en forma positiva.
• Elige sus acciones (sin actuar en forma reactiva).
• Actúa en forma efectiva (quiere hacer algo y lo hace)
• Conoce y aprovecha sus recursos y talentos.
• Participa activamente en sus relaciones vinculares (personales, sociales, comunitarias).
• Su mapa del mundo está enriquecido y pleno de posibilidades.
• Respeta las diferencias (No les teme y no necesita imponer “su verdad”).
• Está abierta al aprendizaje y a la reflexión.
• Está comprometida con sus objetivos y metas.
• Elige sus estados de ánimo.
• Es flexible respecto de sus modelos y creencias.
• Tiene una autoestima elevada.
• Organiza sus tiempos.
• Disfruta de los momentos de ocio.
• Vive por “diseño” y no “por default”.

¿Cómo eliges estar hoy?

Todos tenemos días buenos y días no tan buenos. Siempre, desde que nos levantamos, estamos en un “estado de ánimo” determinado y no somos responsables de eso. Simplemente nos sucede. De lo que sí somos responsables es de permanecer en ese estado.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
El trabajo de autoconocerse permite, entre otros beneficios, emprender acciones para modificar nuestro estado de ánimo a voluntad, automotivarnos, y alcanzar una vida más plena y satisfactoria.
¿Qué rostro vas a elegir hoy para mirarte en el espejo y para mostrar a los demás? ¿Cómo vas a elegir sentirte hoy?