Sobre la Tolerancia y la Aceptación

Dice la RAE que Tolerar  (Del lat. tolerare) quiere decir:
1. tr. Sufrir, llevar con paciencia.
2. tr. Permitir algo que no se tiene por lícito, sin aprobarlo expresamente.
3. tr. Resistir, soportar, especialmente un alimento, o una medicina.
4. tr. Respetar las ideas, creencias o prácticas de los demás cuando son diferentes o contrarias a las propias.
“Tolerancia” viene del verbo “Tolerar” y es una palabra peligrosa y ambigua porque engloba significados diferentes dependiendo del contexto en el que se la aplique.  Hacer algunas distinciones en este sentido me parece pertinente por la amplia divulgación que tiene hoy el término.

Parece claro que algunas prácticas son imposibles de tolerar como la violencia, en cualquiera de sus formas, el maltrato, el abuso, por citar algunos ejemplos. Sin embargo, el término es empleado indistintamente en otros contextos. Por ejemplo: tolerar al que es diferente o piensa diferente de mí y ahí radica el peligro. Lo que se tolera se sufre, se resiste, se soporta, porque no queda más remedio, se lo aguanta… hasta que no se lo aguanta más y la cosa explota. Tolerar, desde este punto de vista, consume energía, desgasta.